Que sí, que no lo niego. Que escribo su nombre en los márgenes de mi cuaderno y dibujo corazones por cualquier lado como si de repente me hubiese vuelto tonta. Que me voy a volver loca de tanto pensar en él a cada segundo que pasa e imaginarme a su lado cuando estamos separados. Que voy a agotar todas mis fuerzas en sonrisas que le regalé y en suspiros de falta que me hace. Que se ha colado aquí, muy hondo, en mi cabeza y ha hecho el mayor hueco en lo más profundo de mi corazón, y que sí, ya no me cuesta reconocerlo; que lo quiero, que me muero si lo pierdo.martes, 18 de octubre de 2011
Tú.
Que sí, que no lo niego. Que escribo su nombre en los márgenes de mi cuaderno y dibujo corazones por cualquier lado como si de repente me hubiese vuelto tonta. Que me voy a volver loca de tanto pensar en él a cada segundo que pasa e imaginarme a su lado cuando estamos separados. Que voy a agotar todas mis fuerzas en sonrisas que le regalé y en suspiros de falta que me hace. Que se ha colado aquí, muy hondo, en mi cabeza y ha hecho el mayor hueco en lo más profundo de mi corazón, y que sí, ya no me cuesta reconocerlo; que lo quiero, que me muero si lo pierdo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario